martes, 9 de mayo de 2017

Suecadas VII: Los Nimis en la Reserva Natural de Kullaberg, Skåne, Suecia.

Tenemos varias cosas guardadas en el tintero esperando poder ver la luz en el blog, y aunque éste ha sido el último lugar que hemos visitado, necesitamos recomendarlo ya porque ha sido una experiencia magnífica. Este sábado hizo un día realmente bueno, para lo que está siendo la primavera sueca, así que aprovechamos con otros amigos españoles y las niñas de ambos para ir a pasar el día de excursión, hacer picnic y disfrutar de la maravillosa naturaleza sueca.


El lugar elegido fue la Reserva Natural de Kullaberg, una zona al noreste de la provincia de Skåne, muy cerca de Helsinborg y como a una hora y cuarto de Malmö. Mucha gente nos lo había recomendado y estábamos esperando un buen día para poder ir, Ahora os lo queremos recomendar nosotros, no os lo perdáis.
El camino en coche desde Malmö hasta la Reserva Natural de Kullaberg es bastante bueno, y como todo lo que hemos conocido hasta ahora poblado de naturaleza, pequeñas granjas con caballos o animales de la granja y grandes bosques. Y si tienes suerte algunos molinos antiguos como éste:


Una vez que llegamos a la Reserva aparcamos en el parking que hay más arriba y desde allí comenzamos a caminar con las niñas, el inicio del camino es muy asequible para todos los públicos, e incluso vimos gente dando paseos a caballo.


Si vais con niños tened en cuenta que no es apto para ir con carritos de bebés, a no ser que vayáis solo a hacer barbacoa a la primera explanada de campo que hay nada más subir. Lo cual no quiere decir que no se pueda ir con niños, nosotros íbamos dos familias con niñas de 9, 6, 5 y 2 años recién cumplidos. Pero para la pequeña llevamos una mochila y por el camino nos cruzamos con familias con bebés más pequeños (no sabemos si bajaron a ver los Nimis o si siguieron otras rutas de senderismo) y los llevaban tambien en pañuelos o mochilas. Así que animaros, que es una experiencia maravillosa para toda la familia, cada uno hasta donde sabe que puede llegar, claro.


Siempre que visitéis zonas de Reservas o Parques Naturales leed bien las reglas que hay para ellos, ya que en la época de primavera-verano hay algunas normas que cumplir para respetar a los animales y el entorno que te puedas encontrar como llevar atados los perros, no arrancar flores... Y siempre respetar y dejar todo como lo hayáis encontrado. Al comenzar el camino tuvimos la suerte de encontrarnos con un mercado vikingo que se celebraba justo ese día. Había gente vestida con trajes típicos vikingos y haciendo actividades específicas como secar plantas, hacer hilo, lana y tejer, representando escenas de la vida cotidiana...


También pequeños puestos para mostrar elementos de la época vikinga como calendarios tallados en madera, runas, instrumentos musicales anitiguos que tocaban, te dejaban coger e incluso tocar y te explicaban todo lo que quisieras sobre ellos...


Varios juegos y actividades dirigidas fundamentalmente al entretenimiento de los niños.



Y cómo no, con una barbacoa con salchichas caseras de ajo silvestre y carne, o un caldero caliente en la fogata con sopa de verduras. Aquí probamos por primera vez el "Flädersaft", un zumo de flores muy suave de sabor a la par que refrescante.


Después de un buen picnic y que las niñas pudieran jugar un buen rato decidimos comenzar la caminata hacia los Nimis ya que sabíamos que nos quedaba un caminito y bastante escarpado. Llegó un momento en el camino que tuvimos que preguntar para seguir el camino porque había varias sendas y no sabíamos por donde seguir, es el camino de marcas amarillas. Lo cual supuso un gran juego para las niñas desde que se enteraron de que había que seguir esas señales. La verdad es que una vez en la Reserva Natural no hay muchas indicaciones para poder llegar hasta ellos.


¿Qué son los Nimis, os preguntaréis? Yo diría que es LandArt pero si indagáis en internet, detrás de esas impresionantes estructuras de madera hay una enredada historia que comenzó el artista sueco Lars Viks hace más de treinta años y que hoy en día quiere convertir en una micronación,  "Ladonia", siendo una República Autoproclamada desde 1996. No tiene ningún habitante como os podréis imaginar por lo escarpado de la zona, pero sí tiene reina, presidente y varias personas inscritas desde diferentes lugares del mundo. Cuando se descubrió la estructura, algunos años después de inicio de su creación, hubo alguna demanda al autor e incluso quisieron demoler todo lo que se había creado hasta el momento. En noviembre de 2016, según nos contó un hombre que conocimos en el mercado vikingo, se quemó una parte de la estructura de madera de los Nimis. De hecho si bajáis hasta las rocas de la playa se ve todavía toda la zona que se quemó.


Quizás viendo las fotos no os parezca nada especial ni tan impresionante, pero cuando después de esa difícil caminata consigues llegar hasta allí y descubres que además puedes disfutar de esa última bajada y de las vistas desde el interior de la propia obra... la verdad es que fue una experiencia maravillosa, difícil de describir con palabras, y además las niñas disfrutaron realmente de la naturaleza, y aguantaron la caminata como unas campeonas. Esta escultura está formada por un túnel de bajada y varias torres construidas con 75 toneladas de madera de deriva y clavos.


Una vez abajo es una cala de rocas muy grandes en las que se puede descansar un rato, disfrutar de las vistas y de la tranquilidad del lugar... Y desde abajo se puede visitar también otra pequeña obra del autor creada en piedra formando una pequeña fortaleza que se llama "Arx". O incluso como algunas personas que vimos, darte un bañito, aunque no sabemos cómo estaría el agua ellos no duraron mucho tiempo dentro y desde las rocas se puede ver toda la zona colindante a las rocas llena de grandes algas. No sabemos si realmente es una zona apta para el baño.

La subida es algo más dura por el cansancio, pero también más rápida porque ya sabes a dónde vas. Al llegar al coche, como hacía una tarde-noche tan buena, decidimos ir al puerto de Mölle a tomar café. Un pequeño pueblo costero precioso donde tomamos un café en una terraza con vistas a la puesta del sol en el mar. Pero tenemos otra visita pendiente a este lugar y el Parque Natural que hay muy cerca, así que ya os contaremos más en profundidad sobre este lugar.


1 comentario:

Carmen fernandez ferreiro dijo...

Muy interesante. Las fotos y la narración consiguen meternos en la excursión y disfrutar como si estuviésemos allí.
Enhorabuena y muchas gracias.